“Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1: 10-11)

Cuando Jesús se reunió con sus seguidores en el monte de Galilea y les dio la Gran Comisión de hacer discípulos en todo el mundo, ascendió al cielo y desapareció en las nubes. Entonces unos ángeles les dijeron: “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” (Hechos 1:11).

El Mesías regresará específicamente al Monte de los Olivos, la promesa de Zacarías 14:4 sucederá. Los ángeles resaltaron que este mismo Jesús que los apóstoles habían visto ascender volverá un día como lo habían visto ir al cielo. Regresará en su cuerpo glorificado, en las nubes (Daniel 7:13; Mateo 24:30; 26:64; Apocalipsis 1:7; 14:14), exactamente como en su ascensión. Jesús no reencarnará. No volverá como otra persona. No regresará solo como una presencia espiritual. No llegará en secreto para comenzar a acabar sutil y clandestinamente con los gobiernos y las religiones del mundo. Jesús volverá, de manera física y literal, en las nubes, y este acontecimiento será claramente visible para todos.

Nadie sabe cuándo vendrá el Señor, pero todos debemos vivir en anticipación de que podría ser durante nuestra propia vida (Romanos 13:12–14; 2 Pedro 3:14–18). La verdad de que Cristo regresará nos brinda un poderoso motivo para servirle con excelencia. El apóstol Pablo escribió: “Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2 Corintios 5:10). En Apocalipsis 22:12, el Señor Jesucristo declaró: “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra”. En Apocalipsis 16:15, Jesús advirtió: “He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.” Saber que “este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” nos sirve como un poderoso incentivo para vivir con urgencia y ministrar con pasión.

Y para ti que aún no tienes una relación con el Dios Vivo, recuerda el Señor ha prometido regresar y lo hará. El volverá a juzgar al mundo y su juicio es indetenible. El regresará en el momento exacto determinado por Dios en la eternidad pasada. Jesucristo vino la primera vez como Salvador; Él volverá como Juez.  Y no me importa cuán intolerante, cuán excluyente, ni cuán lleno de fanatismo te pueda parecer. Si no recibes a Jesucristo como tu Salvador, lo enfrentarás como Juez.

 

 

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