“Los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (2 Timoteo 3:13)

La iglesia se ha enfrentado y continuará enfrentándose a la permanente amenaza del engaño. Pero en los últimos días se intensificará como nunca hemos visto. La Biblia nos advierte claramente que “los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (2 Timoteo 3:13). Veremos un gigantesco Tsunami de engaño que amenazará arrasar con todo. Tomemos esto muy seriamente, los hombres no se van a desentender pasivamente de la verdad, sino que agresivamente se van a oponer a ella. Y cuando este engaño alcance su mayor intensidad en el arrebatamiento, será algo diferente a todo lo que haya ocurrido antes en la tierra. Lo que percibimos ahora son los dolores de parto del engaño, los cuales aumentarán en todo el mundo antes que el arreba­tamiento ocurra.

Lo presenciamos hoy con los políticos que incumplen sus promesas de campaña. Lo vemos cuando la propaganda mediática insiste en afirmar que lo blanco es negro y lo negro es blanco, que lo bueno es malo y lo malo es bueno. Lo vemos cuando personas que han estudiado, obteniendo maestrías y doctorados, hacen afirmaciones ridículas sobre la biología elemental sin un lógico sentido común. Lo vemos cuando los gobiernos se adjudican el derecho de censurar en nombre de la protección contra la información falsa (como si la mayoría fuera subnormal y como tal necesita constantemente del cuidado de “papá” gobierno). Lo vemos con la peligrosa red de mentiras fabricaba en el internet y las redes sociales para manipular la voluntad humana en la dirección determinada por los políticos de turno. Lo vemos cuando los centros de enseñanza se convierten en peligrosos focos de propaganda ideológica para atrapar a nuestros hijos con sus mentiras.

Por lo cual no debe sorprendernos la desconfianza generalizada en las instituciones importantes:

  • Solo 42 % de estadounidenses tiene confianza en el gobierno como un todo.

  • Aproximadamente 35 % confía en el Congreso.

  • Se calcula que solo 40 % confía en los medios noticiosos, pero esa cifra se reduce a 28 % en adultos jóvenes.

  • Únicamente la tercera parte de estadounidenses confía en Wall Street y solo 26 % en Hollywood.

  • Menos de la mitad de los estadounidenses, 46 %, confía en sus dirigentes religiosos.

Por tal razón necesitamos el discernimiento divino para evitar ser engañado por esta avalancha constante de mentiras demoníacas. Los cristianos “ya no [debemos ser] niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (Efesios 4:14). Conociendo que a medida que se acerca el regreso de Cristo, “los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (2 Timoteo 3:13) y que ya “muchos engañadores han salido por el mundo” (2 Juan 7). No obstante, hay buenas noticias, no todos van a ser absorbidos por este falso sistema. Recuerda esto, la verdad no se determina por las emociones o circunstancias sino por la Palabra de Dios. Si andas a luz de esa verdad, no serás engañado. La Verdad prevalecerá y a fin de cuentas triunfará.

 

 

Comparta!