Leemos en la Biblia:

«Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda» (Salmo 139: 1- 4)

«Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó.» (Efesios 2: 4)

Dos maravillosas verdades se nos muestras en estos pasajes:

Primero: Dios conoce todo acerca de nosotros. El nos conoce de manera perfecta, cada pensamiento que ocupa nuestra mente Él lo sabe. Dios entiende lo que nos lleva a pensar de cierta forma y está al tanto de las motivaciones que impulsan nuestras acciones. No lo olvides, él lo conoce todo.

Segundo: Dios nos ama. Piensa en esto, aunque no logres comprenderlo, Dios conoce todo acerca de ti y aun te sigue amando. El conoce tus virtudes y tus defectos, tus victorias y tus fracasos, sin embargo su amor permanece inalterable.

Deja que estas verdades lleguen a tu vida para quedarse. No intentes entenderlas con su cabeza, acéptalas con el corazón.

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