(Apocalipsis 20:1–3)

En el libro de Apocalipsis leemos acerca de un futuro hermoso, de un mañana grandioso lleno de maravillosas transformaciones. Imagínate si puedes, una época en que Satanás será atado y el Justo habrá venido para reinar sobre la tierra. Este será el Milenio. De este glorioso futuro nos habla el libro de Apocalipsis: “Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. (Apocalipsis 20:1–3) A pesar de lo maravilloso que aquí se describe, y de ser una experiencia que aún no ha ocurrido, algunos dicen que Satanás ya está atado y que ya estamos en el milenio. ¿Esto lo dicen en serio? ¡Pues sí! Se lo creen y nos miran como locos a los que aceptamos esta verdad tan literalmente como la Biblia la presenta.

Decir que ya estamos en el Milenio y que Satanás está atado es ir en contra de las mismas enseñanzas de la Palabra de Dios. La descripción bíblica de la actividad de Satanás en la época actual hace imposible creer semejante cosa. Hoy Satanás siembra mentirosos hipócritas en la iglesia (Hechos 5:3), maquina contra los creyentes (2 Corintios 2:11; Efesios 6:11), se disfraza como ángel de luz para engañar a las personas (2 Corintios 11:14), ataca a los creyentes (2 Corintios 12:7; Efesios 4:27) y se le debe resistir (Santiago 4:7); pone trabas a los que están en el ministerio (1 Tesalonicenses 2:18), y desvía a los creyentes (1 Timoteo 5:15).

Pero los oponentes al Milenio literal no se rinden e insisten en que Satanás fue atado en la cruz, y que sus ataduras simplemente significan que ya no puede engañar a las naciones e impedir que vengan al conocimiento de la verdad de Dios. Pero ¿en qué sentido se impide hoy que Satanás engañe a las naciones cuando sabemos que él ciega la mente de los incrédulos (2 Corintios 4:4); “ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2), y mantiene cautivos a los inconversos (2 Timoteo 2:26) en su reino (Colosenses 1:13)?

El testimonio de las Escrituras es que Satanás no está en modo alguno atado en la época actual, sino que lo estará durante el venidero reino terrenal del Señor Jesucristo. Es solo entonces que será encarcelado en el abismo, para que no pueda engañar más a las naciones. Su actividad en el mundo no será simplemente restringida o refrenada, sino totalmente reprimida; no se le permitirá tener ningún tipo de influencia en el mundo.

¡No! Es evidente que no estamos en el milenio y Satanás no se encuentra atado. Si lo sigues dudando, rompe de una vez esa burbuja de fantasía en la que estás viviendo y abre tus ojos a la triste realidad que te rodea. Eso te ayudará a creer y proclamar con urgencia el evangelio de Jesucristo. Y a creer y proclamar que separado de Dios el hombre no tiene la más mínima posibilidad de solucionar el caos en que vive. Y a creer y proclamar que solo cuando Jesucristo regrese para establecer su reino es que el mundo conocerá en la tierra el verdadero milenio de verdadera paz y justicia y la verdadera ausencia de Satanás.

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